Cuando era una niña pensaba que la felicidad era tener a la gente que amaba a mi alrededor, pero cuando crecí... Entendí muchas cosas que anteriormente ignoraba.
El dolor de perder a alguien que significa mucho para ti, el ver como otros se alejaban sin poder remediarlo.
Crecer es algo realmente doloroso, y aun más cuando otra persona, alguien a quien amabas incondicionalmente, alguien que contribuyo para darte la vida cambia su actitud completamente.
Jamás pense que podria odiarle, pero ya no opino así, y me duele el corazon, tanto que está a punto de partirse por la mitad, es tan doloroso que no se como aguanto las lagrimas.
Pero aqui estoy yo, deseando alejarme de esa persona con todas mis fuerzas, tratando de irme tan lejos como mis pies me lo permiten.
Y pensando, quizas algun dia todo cambie, quizas regrese a ser esa persona amable que trataba de hacerme reir a todas horas... Pero en el fondo sé, que jamas regresara.
Y por ello, no tengo eleccion, tan solo he de desaparecer de su radar, irme a algun lugar donde las cicatrices puedan sanar.
Siempre pense que el mundo era extraño, hace ya tiempo que hice las maletas y me aleje de aquel lugar, que comencé una nueva vida.
Ahora me encuentro con otro dilema, alguien ha roto las viejas cadenas que cerraban el paso a mi corazón, no estoy segura de como ha ocurrido, solo sé que ha sucedido sin que yo me diera cuenta.
Y otra vez estoy asustada de sentir ese calor que me llenaba de felicidad, por que seguramente me lo rompan una vez más, y de verdad me estoy a punto de volver loca.
Pero eso ya lo veremos mas adelante, mañana será un nuevo día, y yo seré una nueva persona.
(Perdon por las faltas de ortografia)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dadme vuestra opinion, decidme lo que pensaís, sea bueno o malo me ayudará a mejorar.
Nadie nace aprendido, cada segundo que pasa aprendemos algo nuevo